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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Barrios populares]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com.bbnx.pre.bitban.com/temas/barrios-populares/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Barrios populares]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Perseguidas y precarizadas: más de 1.100 mujeres fueron denunciadas por trabajar en barrios populares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com.bbnx.pre.bitban.com/sociedad/perseguidas-precarizadas-1-100-mujeres-denunciadas-trabajar-barrios-populares_1_13204395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/c9edcd18-0c70-48f1-8ae1-cd90a50612db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Perseguidas y precarizadas: más de 1.100 mujeres fueron denunciadas por trabajar en barrios populares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Organizaciones de Derechos Humanos denuncian allanamientos, causas judiciales y estigmatización contra cuidadoras comunitarias. Mientras crece la demanda social en los barrios, las trabajadoras sostienen comedores y espacios de contención con ingresos congelados y múltiples empleos.
</p></div><p class="article-text">
        Desde fines de los 70 y con las distintas crisis socioecon&oacute;micas, las cuidadoras comunitarias se expandieron en Argentina y consolidaron, desde la inventiva, una red de comedores, jardines, clubes deportivos, espacios culturales y dispositivos contra la violencia que cuidan, alimentan, educan y recrean a miles de personas en barrios donde no llegan las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. El 75% son mujeres, generalmente vecinas de origen humilde que hoy est&aacute;n siendo perseguidas por el Estado, seg&uacute;n denunciaron la semana pasada organismos de Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Se impulsan causas por supuestas extorsiones y se usan como prueba mensajes de militancia, convocatorias a marchas o reuniones barriales</strong>&rdquo;, explic&oacute; Nadia De Rosa, presidenta de la Coordinadora Argentina por los Derechos Humanos, que junto a la Asociaci&oacute;n Argentina de Juristas (AAJ) y la Utep, participaron de &ldquo;La criminalizaci&oacute;n de las cuidadoras comunitarias en Argentina&rdquo;, una exposici&oacute;n en la que detallaron las preocupaciones de organismos internacionales por la violencia que ejerce el Estado nacional. &ldquo;<strong>Est&aacute; habiendo una persecuci&oacute;n muy fuerte, porque buscan desarmar a las organizaciones sociales</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n advierten, la <strong>criminalizaci&oacute;n se da a partir de la l&iacute;nea 134, una herramienta que antes se utilizaba para denuncias vinculadas al narcotr&aacute;fico y la trata de personas.</strong> A trav&eacute;s de denuncias an&oacute;nimas, se producen allanamientos en comedores y se procesan cuidadoras comunitarias, muchas de las cuales pierden trabajos, atraviesan largos procesos judiciales sin resoluci&oacute;n y padecen restricciones territoriales y estigmatizaci&oacute;n social.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las cuidadoras comunitarias reclaman ser reconocidas como trabajadoras formales.                            </span>
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        &ldquo;<strong>Hay procesadas y otras que est&aacute;n en un limbo, es decir, que fueron allanadas, no encontraron nada y no las sobreseen porque dicen que siguen investigando. Tambi&eacute;n hay causas que las personas ni siquiera conocen formalmente</strong>&rdquo;, asegur&oacute; la abogada De Rosa, que defiende a las cuidadoras acusadas. 
    </p><p class="article-text">
        Un informe presentado por ella &ndash;como presidenta de la Coordinadora Argentina&ndash; y Cynthia Britez &ndash;de la Asociaci&oacute;n Argentina de Juristas&ndash; ante la <strong>Convenci&oacute;n sobre la Eliminaci&oacute;n de todas las Formas de Discriminaci&oacute;n contra la Mujer </strong>(CEDAW) se&ntilde;ala que hubo<strong> 1.173 mujeres y 630 hombres denunciados a trav&eacute;s de este mecanismo.</strong> En ning&uacute;n caso se encontr&oacute; un elemento delictivo.
    </p><p class="article-text">
        La CEDAW, un tratado internacional de la ONU, respald&oacute; el informe y advirti&oacute; sobre una persecuci&oacute;n con sesgo de g&eacute;nero, clase y territorio contra las cuidadoras comunitarias. El organismo alert&oacute; adem&aacute;s sobre el impacto social de esa criminalizaci&oacute;n: las restricciones judiciales debilitan las redes de cuidado en los barrios y dejan sin contenci&oacute;n alimentaria, acompa&ntilde;amiento y asistencia a ni&ntilde;os, j&oacute;venes, mujeres en situaci&oacute;n de violencia y adultos mayores.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Nos quieren desorganizados y solos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Cada vez hay m&aacute;s personas en la calle, ancianos que van a buscar comida y familias enteras que trabajan y no llegan a comer. En este contexto buscaron instalar que las organizaciones sociales son algo malo, porque nos quieren desorganizados y solos</strong>&rdquo;, dijo Sol Lavaca, militante de Barrios de Pie y cuidadora comunitaria.
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                    alt="Niños alimentándose en el comedor comunitario “Camino al Cielo”, en el barrio Santa Brígida de la localidad de San Miguel."
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                Niños alimentándose en el comedor comunitario “Camino al Cielo”, en el barrio Santa Brígida de la localidad de San Miguel.                            </span>
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        La referente tambi&eacute;n advirti&oacute; sobre el impacto del hostigamiento estatal en los barrios populares: &ldquo;<strong>Se instal&oacute; miedo, sobre todo en compa&ntilde;eros migrantes, con controles permanentes y pedidos de documentos</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Igualmente nunca vi que una compa&ntilde;era o un compa&ntilde;ero se dejara vencer completamente por el miedo. <strong>Seguimos haciendo lo que hacemos todos los d&iacute;as, pese a que cada d&iacute;a estamos peor</strong>&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, y por orden judicial, el Gobierno nacional deber&aacute; pagar el programa Volver al Trabajo a m&aacute;s de 900.000 beneficiarios durante este mes, luego de que se frenara el intento oficial de darlo de baja. Aunque la decisi&oacute;n fue celebrada por organizaciones sociales, las cuidadoras comunitarias &ndash;m&aacute;s de un mill&oacute;n en todo el pa&iacute;s&ndash; que reclaman desde hace a&ntilde;os el reconocimiento formal de su trabajo, mes a mes caen un pelda&ntilde;o m&aacute;s en la precarizaci&oacute;n de sus condiciones de vida porque la asignaci&oacute;n fija de $78.000 est&aacute; congelada desde diciembre del 2023.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un informe del <strong>Observatorio de G&eacute;neros y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas y la Fundaci&oacute;n Rosa Luxemburgo,</strong> en Argentina existen actualmente m&aacute;s de 40.000 comedores y merenderos, mientras que los servicios sociocomunitarios representan el 27,7% de toda la econom&iacute;a popular. Casi dos tercios (64,8%) est&aacute;n vinculados a tareas alimentarias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En barrios populares las mujeres dedican en promedio 12 horas diarias a tareas de cuidado."
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            <span class="title">
                En barrios populares las mujeres dedican en promedio 12 horas diarias a tareas de cuidado.                            </span>
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        El trabajo de cuidados representa entre el 14,8% y el 20,5% del PBI, lo que lo ubica entre los <strong>sectores de mayor aporte a la econom&iacute;a, aunque en las estad&iacute;sticas tradicionales suele aparecer clasificado como &ldquo;inactividad&rdquo;</strong>. Ese volumen implica unas 96 millones de horas diarias de trabajo, de las cuales el 75% son realizadas por mujeres.
    </p><p class="article-text">
        En barrios populares, adem&aacute;s, las mujeres dedican en promedio 12 horas diarias a tareas de cuidado &ndash;el doble que en otras zonas urbanas&ndash; y apenas el 31% tiene ingresos propios, frente al 71% de los varones.
    </p><h2 class="article-text">Jornadas de madrugada y cuerpos colapsados</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n describen las propias trabajadoras, una cuidadora comunitaria dedicada a la cocina &ndash;actividad que concentra al 65% del sector&ndash; puede comenzar su jornada a las cuatro de la ma&ntilde;ana para preparar entre 200 y 300 raciones diarias en comedores y merenderos barriales.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo incluye descongelar alimentos, cortar verduras, cargar ollas industriales y organizar la distribuci&oacute;n. &ldquo;<strong>Las compa&ntilde;eras tienen dolores constantes de espalda, mu&ntilde;ecas y brazos por cargar ollas pesadas y trabajar tantas horas</strong>&rdquo;, describi&oacute; Lavaca.
    </p><p class="article-text">
        Muchas tambi&eacute;n recolectan ropa donada, clasifican mercader&iacute;a, sostienen roperos solidarios y funcionan como red de contenci&oacute;n para vecinos que buscan orientaci&oacute;n, acompa&ntilde;amiento o ayuda frente a distintas urgencias sociales. &ldquo;<strong>Es un trabajo sin horario fijo</strong>&rdquo;, resumi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        A esa carga se suma el pluriempleo. &ldquo;<strong>Muchas compa&ntilde;eras tienen dos o tres trabajos para sobrevivir y eso les quita tiempo para militar y sostener tareas comunitarias</strong>&rdquo;, explic&oacute; Lavaca. Seg&uacute;n detall&oacute;, las cuidadoras suelen complementar ingresos con tareas de limpieza en casas particulares, cuidado de ni&ntilde;os y adultos mayores, trabajos de enfermer&iacute;a, ventas ambulantes o changas vinculadas a la econom&iacute;a popular, uno de los sectores m&aacute;s golpeados por la ca&iacute;da del consumo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Lo que resignamos es tiempo de vida, como actos escolares, reuniones de escuela, tiempo con nuestros hijos</strong>&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;. Como las cuidadoras cumplen funciones que en otros contextos corresponden a pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, insisten en que se las reconozca como trabajadoras, con salario, estabilidad y derechos. &ldquo;<strong>Nosotras mismas tuvimos que entender primero que lo que hacemos era un trabajo, porque una piensa que lo que hace de coraz&oacute;n no es trabajo. Y s&iacute; lo es</strong>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Rifas, donaciones y redes para sostener los barrios</h2><p class="article-text">
        Este trabajo se desarrolla en condiciones de alta precariedad y el sostenimiento de los espacios depende, en gran parte, de la autogesti&oacute;n con rifas, ventas informales, donaciones y aportes vecinales que permiten cubrir gastos b&aacute;sicos como alimentos o garrafas. Sin embargo, esa misma l&oacute;gica comunitaria es la que &ndash;seg&uacute;n denuncian las organizaciones&ndash; hoy est&aacute; siendo criminalizada.
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                Cuidadoras comunitarias.                            </span>
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        &ldquo;<strong>Hay una gran ignorancia sobre c&oacute;mo funcionan los barrios. Que alguien arme una rifa se interpreta como presi&oacute;n o delito</strong>&rdquo;, plante&oacute; De Rosa. &ldquo;<strong>No entienden, por ejemplo, c&oacute;mo se compra una garrafa en un comedor: la juntan entre vecinos, porque el Estado no la provee</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El informe del Observatorio de G&eacute;neros y Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas y la Fundaci&oacute;n Rosa Luxemburgo tambi&eacute;n advierte que, mientras la demanda social crece, los programas comunitarios sufrieron fuertes recortes. Entre 2023 y 2025, las pol&iacute;ticas alimentarias destinadas al fortalecimiento comunitario cayeron un 75,9%, mientras que la integraci&oacute;n socio-urbana se redujo un 89,8%.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones describen tambi&eacute;n un escenario de &ldquo;reestructuraci&oacute;n permanente&rdquo;, con reducci&oacute;n de d&iacute;as de funcionamiento, menos comidas, cierre de actividades recreativas y aumento de familias que dependen de los comedores, incluidos trabajadores formales cuyos ingresos ya no alcanzan para cubrir necesidades b&aacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        <em>LN/MG</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[León Nicanoff]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com.bbnx.pre.bitban.com/sociedad/perseguidas-precarizadas-1-100-mujeres-denunciadas-trabajar-barrios-populares_1_13204395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 03:01:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Perseguidas y precarizadas: más de 1.100 mujeres fueron denunciadas por trabajar en barrios populares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Barrios populares,Comedores,Pobreza]]></media:keywords>
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