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    <title><![CDATA[elDiarioAR.com - Literatura]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiarioAR.com - Literatura]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Lucía Solla Sobral: “Se usa la palabra tóxico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com.bbnx.pre.bitban.com/cultura/lucia-solla-sobral-palabra-toxico-eufemismo-si-hubiera-aligerar-existencia-maltrato_1_13207575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/7c3ca6a9-9e40-49ec-9225-4c8682d63a66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lucía Solla Sobral: “Se usa la palabra tóxico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De paso por Buenos Aires para presentar “Comerás flores” en la Feria Internacional del Libro, la escritora española reflexiona sobre las dificultades que todavía existen para hablar de la violencia contra las mujeres. El éxito de su novela y por qué tuvo que buscarle un psicólogo a la protagonista.</p><p class="subtitle">Mariano Pensotti: “El teatro no tiene que ir a competir con las pantallas ni volverse un estímulo más en un mundo tan ruidoso”</p></div><p class="article-text">
        Primero est&aacute;n los encuentros chispeantes, la curiosidad, las sorpresas. Poco despu&eacute;s vienen los gestos grandilocuentes, los regalos, los restaurantes fastuosos. <strong>Marina es una joven que acaba de terminar sus estudios universitarios cuando conoce a Jaime, un hombre 20 a&ntilde;os m&aacute;s grande que, despu&eacute;s del primer flechazo, le propone una vida nueva.</strong> Ella, que est&aacute; atravesando los d&iacute;as posteriores a la muerte de su padre, que transita en silencio su duelo, se deslumbra cuando se encuentra con un mont&oacute;n de posibilidades que hasta el momento desconoc&iacute;a. De un d&iacute;a para el otro, deja el departamento que compart&iacute;a con su amiga Diana, deja de salir a recitales, deja cierta soltura que la caracteriza, para compartir sus d&iacute;as con un hombre que, a priori, le ofrece sofisticaci&oacute;n, estabilidad y una vida supuestamente calma.
    </p><p class="article-text">
        En su novela <em>Comer&aacute;s flores</em> (Libros del Asteroide, 2025), l<strong>a escritora espa&ntilde;ola Luc&iacute;a Solla Sobral acompa&ntilde;a con delicadeza esas escenas id&iacute;licas de Marina y su posterior desintegraci&oacute;n</strong> para ofrecer un relato inquietante donde se cruzan la violencia psicol&oacute;gica, las preguntas sobre el deseo y el amor rom&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por su frescura, por su realismo nunca machac&oacute;n, por el tono alejado de los estereotipos, <em>Comer&aacute;s flores</em> se convirti&oacute; en un fen&oacute;meno que tanto en Espa&ntilde;a como en varios pa&iacute;ses hispanoparlantes cosecha cada vez m&aacute;s lectores. <strong>Un libro que, adem&aacute;s, le cambi&oacute; radicalmente la vida a su autora, lleva vendidos m&aacute;s de 130 mil ejemplares y est&aacute; en v&iacute;as de ser traducido a 14 idiomas</strong>.
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                    alt="Con más de 130 mil ejemplares vendidos, &quot;Comerás flores&quot;, de Lucía Solla Sobral, se convirtió en un fenómeno entre lectores hispanoparlantes."
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                Con más de 130 mil ejemplares vendidos, &quot;Comerás flores&quot;, de Lucía Solla Sobral, se convirtió en un fenómeno entre lectores hispanoparlantes.                            </span>
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        &ldquo;Sobre todo lo que cambi&oacute; es que a partir de <em>Comer&aacute;s flores</em> puedo dedicarme al sue&ntilde;o que de alguna manera tengo desde peque&ntilde;ita. Yo con 6, 7 a&ntilde;os escrib&iacute;a cuentos, terribles, que nunca ver&aacute;n la luz. Pero no sab&iacute;a c&oacute;mo se llegaba a ser escritora porque no ten&iacute;a referentes, sobre todo en la televisi&oacute;n, que era lo que m&aacute;s consum&iacute;a a esa edad. <strong>Yo sab&iacute;a todo sobre qui&eacute;n era Ronaldinho, o Ronaldo o Saviola, no s&eacute;. Pero no ten&iacute;a idea de c&oacute;mo era Gloria Fuertes, que por ejemplo, que era alguien que a m&iacute; me encantaba</strong>&rdquo;, cuenta Solla Sobral ante elDiarioAR entre risas, de paso por Buenos Aires para presentar su novela durante la Feria Internacional del Libro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entonces como que yo misma hab&iacute;a desestimado ese sue&ntilde;o. Y ahora, pues, poder no solo publicar sino vivir de ello es como vivir conectada a mi prop&oacute;sito de siempre. Porque adem&aacute;s me encanta no solo la escritura, que es donde m&aacute;s soy feliz, o sea, escribiendo, sentada, buscando palabras.<strong> Tambi&eacute;n disfruto mucho acompa&ntilde;ando al libro, en las entrevistas, las presentaciones, los cursos, los encuentros con lectores</strong>. Todo eso me encanta. Entonces estoy contenta todo el rato&rdquo;, agrega.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Me imagino que hablando ante tanta gente sobre el libro, deb&eacute;s volver una y otra vez a sus or&iacute;genes. &iquest;Qu&eacute; fue primero? &iquest;La protagonista? &iquest;Alguna escena? &iquest;Alguna imagen en particular?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Creo que de alg&uacute;n modo empec&eacute; por el tema. Siempre quise ser escritora, pero digamos que nunca me forc&eacute; a ello, nunca me sent&eacute; frente a una p&aacute;gina en blanco y dije &ldquo;tengo que escribir&rdquo;. Ten&iacute;a la intuici&oacute;n de que en alg&uacute;n momento surgir&iacute;a algo, si es que surg&iacute;a. Y, si no, tampoco pasaba nada. Hasta que tuve unas vacaciones. Y recalco las vacaciones porque por fin ten&iacute;a tiempo para leer, pensar, frenar. Era la primera vez en mi vida que me ped&iacute;a m&aacute;s de cinco d&iacute;as de vacaciones en el trabajo y ah&iacute; mi cerebro empez&oacute; a oxigenarse. Entre otras cosas, le&iacute;<em> En la casa de los sue&ntilde;os</em>, de <strong>Carmen Mar&iacute;a Machado</strong>, donde hab&iacute;a algo relacionado con el maltrato. <strong>Empec&eacute; a pensar mucho en ello y yo misma me cuestion&eacute; por qu&eacute; me impactaba tanto, m&aacute;s all&aacute; de que all&iacute; fuese entre dos mujeres. Me impactaba ese maltrato y lo poco que hablamos sobre ello. Entonces me revis&eacute; primero a m&iacute; misma. Me di cuenta de que hab&iacute;a pasado o callado comportamientos con ex parejas que no tendr&iacute;a por qu&eacute; haber callado o normalizado.</strong> Y empec&eacute; a hablar de esto primero con mi mejor amiga y luego abrimos un poco el c&iacute;rculo a cada vez m&aacute;s amigas. Descubrimos que todas hab&iacute;amos normalizado relaciones de maltrato o comportamientos t&oacute;xicos. Entonces ah&iacute; la cosa se convirti&oacute; en una obsesi&oacute;n y pens&eacute; qu&eacute; mejor tema para escribir, porque s&eacute; que la escritura siempre es a largo plazo, que tiene que haber algo que me obsesione. As&iacute; que fue por ah&iacute;. Empec&eacute; escribiendo un relato porque no sab&iacute;a c&oacute;mo afrontar una novela. Y la primera imagen que me vino era la de Marina subiendo por primera vez a la casa de Jaime en esas escaleras de madera tan espectaculares. <strong>Al relato le llam&eacute; &ldquo;La casa del terror&rdquo; y se lo envi&eacute; a mis amigos y amigas. En ese momento ten&iacute;a como una newsletter privada con la que enviaba textos. Y de todas las que les envi&eacute;, ese relato fue el que m&aacute;s me comentaron.</strong> Entonces dije &ldquo;bueno ah&iacute; lo dejo aparcado&rdquo;. Un a&ntilde;o despu&eacute;s empec&eacute; a trabajar en &eacute;l. As&iacute; que primero empez&oacute; el tema y luego s&iacute; que me vino esa imagen. Porque a Marina la ten&iacute;a muy clara desde el principio, ten&iacute;a muy claro c&oacute;mo quer&iacute;a que fuese ella.&nbsp;
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                    alt="Lucía Solla Sobral nació en 1989. Actualmente vive en Oviedo, España."
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                Lucía Solla Sobral nació en 1989. Actualmente vive en Oviedo, España.                            </span>
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        <strong>&ndash; &iquest;Sab&iacute;as que iba a ser alguien de tu generaci&oacute;n y parecido a vos? &iquest;Se impuso ese personaje de alg&uacute;n modo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, se impuso. Yo empec&eacute; a imaginar y visualizaba mucho a Marina porque me interesaba, sobre todo por las conversaciones que tuve con mis amigas, que ella fuese cualquiera de nosotras. <strong>Cuando en las noticias nos hablan de un asesinato siempre ponen el foco en la v&iacute;ctima, nunca en el agresor, y casi siempre nos venden como una imagen de un perfil muy determinado. Como si v&iacute;ctima no pudiese ser cualquiera. </strong>Muchas veces nos hablan de una mujer aislada, sin recursos econ&oacute;micos, por ejemplo. Y mis amigas y yo no cumpl&iacute;amos con ese perfil. Entonces para el relato me interesaba dar vuelta eso: que Marina pudi&eacute;semos ser o nosotras mismas o cualquiera de nuestras amigas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Algo curioso en este sentido es que Marina, entre muchas otras cosas, es una persona lectora. Atraviesa todo lo que le toca atravesar habiendo le&iacute;do sobre la violencia, teniendo, si se quiere, algunas referencias de libros y autoras que hablaron de esto.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, precisamente eso buscaba. Quer&iacute;a que fuese una chica cualquiera y una chica cualquiera tiene ciertos referentes feministas aunque no se enmarque como una feminista de forma activa.&nbsp;Pues Marina tiene estudios, tiene trabajo, tiene amigas, tiene una familia estructurada m&aacute;s all&aacute; en su caso de la p&eacute;rdida del padre, y con todo eso cae igualmente en una relaci&oacute;n como esta. Y<strong> es importante pensar que lo que le pasa no es culpa de ella. Porque muchas veces vemos estas historias a partir de la pregunta de &ldquo;&iquest;por qu&eacute; te pas&oacute; esto a ti?&rdquo;. En vez de invertirlo y preguntarle al violento &ldquo;&iquest;por qu&eacute; t&uacute; haces esto?&rdquo;</strong>. Yo misma, mientras iba escribiendo la novela me di cuenta de que estaba poniendo el foco en ella en vez de en &eacute;l. Y cuando logr&eacute; hacer ese cambio me desbloque&eacute; mucho m&aacute;s en la escritura. Pero para poder escribirla sin prejuzgarla tuve que trabajar el texto con un psic&oacute;logo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Leí &#039;En la casa de los sueños&#039;, de Carmen María Machado, donde había algo relacionado con el maltrato. Empecé a pensar mucho en ello y yo misma me cuestioné por qué me impactaba tanto, más allá de que allí fuese entre dos mujeres. Me impactaba ese maltrato y lo poco que hablamos sobre ello.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;C&oacute;mo fue eso? &iquest;Mandaste a an&aacute;lisis a Marina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En realidad contrat&eacute; al psic&oacute;logo para hacerle terapia a Marina (risas). Ten&iacute;a como el borrador casi terminado pero sent&iacute;a que me faltaba algo, que fallaba mucho el principio de la relaci&oacute;n porque no lograba escribir bien los di&aacute;logos. En especial los del coqueteo del comienzo entre ellos. <strong>Con el tiempo me di cuenta de que no me sal&iacute;an porque me sent&iacute;a muy identificada con esos primeros coqueteos de una joven con un hombre, de ese v&iacute;nculo que luego sabes que no va a ir bien y aun as&iacute; una sigue.</strong> Y era eso, yo misma pensaba &iquest;c&oacute;mo pude caer ah&iacute;?, &iquest;c&oacute;mo me pudo pasar esto a m&iacute;? en lugar de pensar en por qu&eacute; un imb&eacute;cil me hizo esto. La verdad es que quedaba bloqueada, hasta que contact&eacute; al psic&oacute;logo y le dije &ldquo;mira, tengo el borrador de una novela, tendr&iacute;a que hacerle terapia a un personaje. &iquest;C&oacute;mo lo ves?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; &iquest;Y acept&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Claro, a &eacute;l le encant&oacute; la idea y le hicimos terapia a Marina. Luego pues, bueno ahora es mi psic&oacute;logo (risas). Pero s&iacute;, <strong>&eacute;l me hizo ver que estaba se&ntilde;al&aacute;ndola a ella como culpable en lugar de enfocarme en la persona causa esa violencia</strong>. Y ah&iacute; fue mucho m&aacute;s f&aacute;cil empezar a escribir ese principio y a revisar todo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En 2023, la autora fue seleccionada en la Residencia Literaria de la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela."
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                En 2023, la autora fue seleccionada en la Residencia Literaria de la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela.                            </span>
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        <strong>&ndash;&nbsp;Sobre ese encuentro inicial, ella dice que percibe a Jaime como algo nuevo en el mundo de la costumbre, en ese pueblo que es el de siempre. &iquest;Qu&eacute; pens&aacute;s que se le jug&oacute; a ella en esa novedad?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es el momento que ella est&aacute; viviendo. Ella cree que necesita algo nuevo y algo que le despierte del aburrimiento, de la costumbre. Marina justo est&aacute; volviendo de una relaci&oacute;n aburrida y vuelve a su pueblo, que es un lugar que no le gusta. Acaba de perder a su padre y cree que todos los problemas que tiene est&aacute;n relacionados con ese dolor y que se resuelven con amor.<strong> Porque precisamente lo que perdi&oacute; es una figura de amor. Al mismo tiempo, est&aacute; viviendo una situaci&oacute;n de precariedad, que es la m&aacute;s com&uacute;n a su edad y por desgracia hoy por hoy la de cualquiera.</strong> En el caso de ella, cuando acabas de estudiar hay como una falsa promesa de si haces todo bien, si estudias, si haces tu carrera y te metes a un m&aacute;ster, vas a tener trabajo y vas a ser independiente y vas a ser feliz. Luego descubres que no es para nada as&iacute;. Entonces ella entra a esta relaci&oacute;n que es como aspiracional casi: ella busca resolver las cosas a trav&eacute;s de &eacute;l, piensa &ldquo;todo va a ser m&aacute;s f&aacute;cil de su mano&rdquo;, &ldquo;si perd&iacute; a mi padre pues este hombre que tiene 20 a&ntilde;os m&aacute;s va a saber tambi&eacute;n c&oacute;mo cuidarme&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; La cuesti&oacute;n econ&oacute;mica tambi&eacute;n est&aacute; muy presente a lo largo de todo el relato.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, el dinero como que nunca parece importante en muchos relatos. &iexcl;Pero es muy importante! En este caso hay un tema de g&eacute;nero por supuesto, est&aacute; la diferencia de edad pero, sobre todo, la diferencia de clase.<strong> De hecho, si &eacute;l en vez de compositor de atm&oacute;sferas y de trabajar para ricos hubiera sido un alba&ntilde;il que apenas llega fin de mes, la familia de ella no lo hubiera aceptado tan r&aacute;pido. </strong>Porque la familia omite esa diferencia de edad, su divorcio, el hecho de que tenga una hija de la edad de Marina. Y lo hace porque se trata de un hombre con la vida resuelta y con mucho capital econ&oacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Antes mencionaste a los &ldquo;comportamientos t&oacute;xicos&rdquo; de los v&iacute;nculos tuyos o de tus amigas. Se usa mucho &uacute;ltimamente el t&eacute;rmino &ldquo;t&oacute;xico&rdquo; para las relaciones amorosas, entiendo que es algo generacional y ocurre en varios pa&iacute;ses. A la vez, es un t&eacute;rmino problem&aacute;tico, porque en la historia de la novela y las que conocemos, &iquest;qu&eacute; ser&iacute;a o c&oacute;mo se manifiesta la toxicidad? &iquest;cuesta hablar directamente de violencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es cierto. Yo por eso por lo general prefiero hablar de malos tratos, directamente. De maltrato. Pero es verdad que muchas veces se usa la palabra t&oacute;xico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato. Porque tambi&eacute;n pareciera que &ldquo;malos tratos&rdquo; solo puede ir de la mano de algo grave y lo grave parece que solo es lo f&iacute;sico.<strong> Lo que pasa es que estamos muy acostumbrados y acostumbradas a que nuestras referencias del maltrato sean de esa manera. Cuando en realidad se trata en todos los casos de violencia machista. Pero estamos acostumbradas a darle ese lugar solamente a lo f&iacute;sico.</strong> En las pel&iacute;culas, por ejemplo, cuando se trata el tema siempre es o palizas o asesinato. En las noticias nos muestran el contador de mujeres asesinadas, nunca hablan de todo lo que pasa antes. Hasta que no lo hablemos mucho y le demos la importancia que tiene, pues vamos a seguir teniendo este problema bloqueado. De hecho creo que parte de que se viralizase tanto <em>Comer&aacute;s flores </em>tiene que ver con esto. De repente muchas lectoras, sobre todo muchas mujeres, se dieron cuenta de que lo que vivieron era violencia de g&eacute;nero y de que no estaban solas. No solo les pas&oacute; a ellas. Y por lo tanto se descargaron un poco de la culpa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las noticias nos muestran el contador de mujeres asesinadas, nunca hablan de todo lo que pasa antes. Hasta que no lo hablemos mucho y le demos la importancia que tiene, pues vamos a seguir teniendo este problema bloqueado. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Contaste que, desde que sali&oacute; el libro, te escribieron y te siguen escribiendo muchas Marinas. Debe ser muy intenso escuchar o leer esas historias para vos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; S&iacute;, es muy intenso. Y doloroso. Porque no era mi intenci&oacute;n, cuando escrib&iacute;a yo no sab&iacute;a ni que se iba a publicar este libro. Por supuesto que cuando firm&eacute; el contrato con Libros del Astroide ni siquiera sab&iacute;a si lo iba a comprar alguien m&aacute;s que mi madre. Entonces los primeros mensajes de mujeres que se sintieron reconocidas por esta historia fueron muy impactantes. Al principio no sab&iacute;a muy bien, me sent&iacute;a muy responsable con las respuestas que quer&iacute;a darles. Ahora creo que lo llevo mejor porque cada d&iacute;a recibo much&iacute;simos mensajes y por suerte casi todos tienen algo as&iacute; como un final feliz. Hace como un mes una mujer me dijo que hab&iacute;a salido de la comisar&iacute;a para denunciar, que no fue capaz de hacerlo. <strong>De camino a la casa de su agresor se encontr&oacute; el libro, decidi&oacute; comprarlo y me escribi&oacute;. Yo habl&eacute; con ella, intent&eacute; darle &aacute;nimo sin forzarla tampoco, porque hay que tener mucha paciencia en estos casos.</strong> Ahora me escribi&oacute; para contarme que ya est&aacute; en una casa de acogida para mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero. As&iacute; que eso lo estoy viviendo bien y cuando es as&iacute; me alegra mucho. Tambi&eacute;n aparecen muchas Dianas, como la amiga de la protagonista, que lo regalan a mujeres que atraviesan esto como para decirles &ldquo;estoy aqu&iacute;, s&eacute; lo que pasa&rdquo;. Y luego tambi&eacute;n me alegran mujeres y hombres, pero sobre todo mujeres son las lectoras, que no se sienten identificadas porque no vivieron eso, y aun as&iacute; lo leen. Porque ahora tambi&eacute;n hay mucha cosa de la lectura de identificaci&oacute;n, esto de que si tal historia no va conmigo no me interesa. <strong>Entonces que lo lean y que igualmente empaticen con Marina y que la aprecien pues me gusta mucho.</strong>&nbsp;
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            <span class="title">
                La autora ha creado y dirige desde 2022 el Club de las Letras Salvajes.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Durante el proceso de escritura, &iquest;buscaste lecturas que te acompa&ntilde;aran, referencias literarias en este terreno? &iquest;Pensaste &ldquo;si voy a escribir sobre este asunto, tengo que leer a tal autora o tal texto?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Por un lado, s&iacute;, le&iacute; sobre todo estudios de psic&oacute;logas y psic&oacute;logos. Tambi&eacute;n estad&iacute;sticas, sobre todo en Espa&ntilde;a, en Europa. Hay un dato europeo que dice que casi el 40% de las mujeres sufrieron violencia dentro de sus relaciones, que es una barbaridad porque es casi la mitad si pensamos que se trata de una estad&iacute;stica de quien asume y acepta que vivi&oacute; violencia dentro de su pareja. As&iacute; que probablemente habr&aacute; bastante m&aacute;s. Pero s&iacute;, mucho estudio psicol&oacute;gico, mucho ensayo tambi&eacute;n. Y luego intent&eacute; leer novelas y todas las referencias en cine que hubiese sobre el tema. <strong>Pas&oacute;, por ejemplo, que cuando yo estaba revisando el manuscrito sali&oacute; la serie </strong><em><strong>Querer</strong></em><strong> en Espa&ntilde;a. Es de un matrimonio en el que ella se quiere divorciar porque sufre tambi&eacute;n violencia de g&eacute;nero. </strong>As&iacute; que fui viendo todo lo que pude. Y luego, claro, tambi&eacute;n estuve detr&aacute;s de referentes no en el tema, pero s&iacute; literarios que para m&iacute; eran fundamentales. Volv&iacute; a ellos para tener siempre esa voz medio l&iacute;rica, medio na&iacute;f al principio que aparece en la novela. <strong>Volv&iacute; sobre todo (Cristina) Peri Rossi, (Idea) Vilari&ntilde;o y Alejandra Pizarnik, que para m&iacute; son mis diosas absolutas desde adolescente.</strong> El teatro de (Federico) Lorca tambi&eacute;n. Y siempre iba intentando releer todo eso para tenerlo m&aacute;s fresco en la escritura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash; Contaste p&uacute;blicamente que parte de tu trabajo para </strong><em><strong>Comer&aacute;s flores</strong></em><strong> lo hiciste en un taller literario. &iquest;Qu&eacute; te parece que ofrecen estos espacios, en especial para quienes est&aacute;n dando sus primeros pasos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; En mi caso era un poco para tomarme m&aacute;s en serio esto que ten&iacute;a. No se trataba tanto de una cuesti&oacute;n te&oacute;rica. Pero s&iacute;, por ejemplo, yo present&eacute; esa primera escena que ten&iacute;a y Marta Jim&eacute;nez Serrano, que coordinaba el taller, vio claramente ah&iacute; una novela. Yo hasta entonces lo ve&iacute;a tan claro. Pero ella me dec&iacute;a &ldquo;mira, pues si me explicas c&oacute;mo se enamoran, si me explicas c&oacute;mo acaba esto, si me explicas el punto m&aacute;s alto del v&iacute;nculo&rdquo;. <strong>Entonces, el hecho de que alguien creyese que hab&iacute;a ah&iacute; una novela ya ayuda mucho. Y que cada dos semanas leyesen mis compa&ntilde;eros y ella la escena, que hubiese momentos de </strong><em><strong>feedback</strong></em><strong>, todo eso ayuda un mont&oacute;n antes de que env&iacute;es el manuscrito por primera vez. </strong>Porque escribir es un proceso muy solitario. Y yo empec&eacute; la novela y la acab&eacute; ah&iacute;, o sea que no me puedo quejar para nada. Desde luego, pues, tambi&eacute;n te pueden ayudar cosas no positivas. Recuerdo un compa&ntilde;ero que me dec&iacute;a que le parec&iacute;a poco violento lo que le&iacute;a, que le parec&iacute;a una historia donde faltaba violencia (risas). Pues eso a m&iacute; me ayud&oacute; para tener todav&iacute;a m&aacute;s claro que quer&iacute;a que hubiese solo, entre comillas, violencia psicol&oacute;gica. Sobre todo para demostrar que no es solo esto y que esto ya es lo suficientemente grave como para que te preocupe.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay un dato europeo que dice que casi el 40% de las mujeres sufrieron violencia dentro de sus relaciones, que es una barbaridad porque es casi la mitad si pensamos que se trata de una estadística de quien asume y acepta que vivió violencia dentro de su pareja. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&ndash; El libro agot&oacute; varias ediciones y sigue cosechando lectores y lectoras por todos lados. &iquest;C&oacute;mo se sigue despu&eacute;s de un fen&oacute;meno as&iacute;? &iquest;Sent&iacute;s alg&uacute;n tipo de presi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; Todav&iacute;a no pude retomar la escritura. Por suerte tengo algo que ya hab&iacute;a empezado antes de que pasase todo esto. Tengo muchas ganas de volver a hacerlo, de volver a sentarme a escribir. <strong>Creo que voy a sufrir un poco m&aacute;s en el momento en el que salga, tal vez por esto de las expectativas ajenas, el creer que se va a repetir esto que pasa con </strong><em><strong>Comer&aacute;s flores</strong></em><strong>.</strong> Yo tengo claro que no. Esto, en esta medida y tan impactante, creo que no va a volver a suceder. Pero ya, &iexcl;no me lo puede quitar nadie tampoco! (risas).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&ndash; Imagino que, adem&aacute;s, debe estar la expectativa de que sigas escribiendo sobre la violencia.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iexcl;S&iacute;! De hecho hay lectores y lectoras que me piden que la segunda parte, que hable del personaje de Jimena ahora. Pero no, yo no quiero hablar m&aacute;s del tema. Estuvo bien con este libro, s&iacute;, pero ahora me apetece ir por otros lados. No me gusta esta idea de que te conviertan como en experta en el tema. <strong>A m&iacute; me hace muy feliz que hablemos tanto de maltrato psicol&oacute;gico, pero ahora quiero seguir con otra cosa. </strong>Tal vez s&iacute; quiero hablar de otros temas que tambi&eacute;n nos afectan a nosotras las mujeres, pero ya que no tienen que ver con el amor rom&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com.bbnx.pre.bitban.com/cultura/lucia-solla-sobral-palabra-toxico-eufemismo-si-hubiera-aligerar-existencia-maltrato_1_13207575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 09:20:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lucía Solla Sobral: “Se usa la palabra tóxico como eufemismo, como si hubiera que aligerar la existencia del maltrato”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Violencia de género]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Amistades, Pablo Katchadjian, The Band y el fin de la URSS]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiarioar.com.bbnx.pre.bitban.com/opinion/amistades-pablo-katchadjian-the-band-urss_129_13208525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es.bbnx.pre.bitban.com/clip/abc3d353-28c9-4deb-80a1-fbacb06c2948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140842.jpg" width="1113" height="626" alt="Amistades, Pablo Katchadjian, The Band y el fin de la URSS"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En este episodio Tamara y Male Rey conversan sobre algunos libros sobre la amistad, la nueva novela de Pablo Katchadjian, el disco favorito de Male de la década del 60 y un libro de Alexei Yurchak sobre los últimos años del comunismo soviético.</p><p class="subtitle">Episodios anteriores</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiarioar.com/temas/algo-prestado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algo Prestado</a>&nbsp;es un podcast de&nbsp;<strong>elDiarioAR</strong>&nbsp;realizado por&nbsp;<a href="https://www.eldiarioar.com/autores/tamara-tenenbaum/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tamara Tenenbaum</a>, junto a un invitado cada semana. Est&aacute; alojado en&nbsp;<a href="https://open.spotify.com/show/6KY9VTevJHxD5In3KRJu0F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>,&nbsp;plataforma l&iacute;der para la publicaci&oacute;n de podcast, y tambi&eacute;n en otras aplicaciones de streaming.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiarioar.com.bbnx.pre.bitban.com/opinion/amistades-pablo-katchadjian-the-band-urss_129_13208525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 12:14:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amistades, Pablo Katchadjian, The Band y el fin de la URSS]]></media:title>
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